Caracas.- Hay un equipo que está causando sensación en el comienzo de la temporada 2026-2027 de la Mastercard LVBP y ese es Caribes de Anzoátegui. Los actuales subcampeones lideran el campeonato con viento a favor cuando se ha disputado el 25% del campeonato. Su récord es 11-3 y de no ocurrir una catástrofe podrían inscribir su nombre entre los que van al Round Robin, sin tener que pasar la alcabala de la Serie del Comodín, como ocurrió zafra anterior.
La organización oriental, que entre las zafras 2022-2023 y 2024-2025 fue dueña del último lugar con tres eliminaciones seguidas, tiene en el presente una nueva cara. Una que pretende repetir glorias pasadas, cuando ganaron cuatro campeonatos en 12 temporadas, incluidas siete clasificaciones a la Gran Final.
El balance con el que comenzaron el jueves 29 de octubre, representa la mejor arrancada del club desde la 2014-2015 cuando iniciaron con registro de 12-2. En esa zafra quedaron campeones al vencer a Magallanes en la serie por el campeonato.
¿Cómo hizo Caribes para reinventarse y volver a ser esa novena dominadora que mira desde arriba a sus rivales? La clave está en renovar de manera planificada la nómina de peloteros venezolanos y dar solidez al departamento del pitcheo, el gran acertijo que deben resolver los gerentes de los ocho equipos de la LVBP para aspirar a ser exitosos en su trabajo.
Caribes es el equipo más bateador de la actual campaña. Antes de comenzar la jornada del 29 de octubre, es líder colectivo en jonrones (25), carreras anotadas (107), impulsadas (95), promedio al bate (.325), porcentaje de embasado (.426), slugging (.526), OPS (.940), bases totales (261) y boletos recibidos (69). Su estadio, el Alfonso “Chico” Carrasquel, es el parque donde se han conectado más vuelacercas en lo que va de zafra: 28, 20 de ellos salidos de los bates de Anzoátegui.

RENOVACIÓN Y NUEVOS LIDERAZGOS
Otto Padrón, gerente deportivo de la divisa anzoatiguense, da las claves de cómo se gestó esta versión poderosa y actualizada de los aborígenes: “Durante los últimos años siempre me enfoqué en firmar pitchers que iban a afrontar un proceso de maduración de desarrollo”, explica como prolegómeno a la formación “de una generación con talento para presentar lo que se está haciendo este año”.
Después, según el ejecutivo, vino la hora de renovar el liderazgo. “Los jugadores que fueron una generación dorada de finales y de títulos, desde mi punto de vista, necesitaban un recambio porque el equipo necesitaba mejorar en defensa, en el corrido de las bases, jugadores más jóvenes, atléticos, dinámicos y versátiles. En eso también trabajé”.
Así fue que se incorporó la experiencia de Jesús Sucre “en esa área tan crítica como lo es la receptoría”, dice Padrón y añade que “Hernán Pérez brindó un liderazgo fundamental. Es un jugador que sabe ganar, liderar un grupo junto con un núcleo en el cual se mantienen Balbino Fuenmayor y Herlis Rodríguez”.
El tiempo le ha dado la razón a la gerencia con el bisoño estratega, quien en una temporada y un cuarto de trabajo tiene récord de 39-31 y la clasificación a una serie por el campeonato. “Los intangibles de lo que podía aportar, los trajo como mánager. Ha manejado muy bien al grupo, tanto en estrategia en el juego como en el comportamiento para exigir respeto y compromiso. Su trabajo dentro del clubhouse es fundamental para que todos estén motivados”.

BATEADORES EXPLOSIVOS, PITCHEO CON TALENTO
La receta para el éxito de Caribes en el presente tiene ingredientes como la buena combinación de bateo, pitcheo y defensa. Es el club con mejor ofensiva, el segundo con mejor promedio de carreras limpias permitidas en colectivo (4.04) y una de las cuatro defensas más limpias del campeonato, hasta ahora.
“Buscamos bateadores que puedan producir, que pongan la bola en juego”, afirma Padrón. Sin embargo, aclara que no buscan gente que trate de dar siempre batazos de largo alcance, aunque el “Chico” Carrasquel se preste para eso. “Prefiero jugadores que bateen sobre .300 y que estén constantemente en las bases, que apostar por jugadores que estén buscando dar un jonrón”.

Con respecto al pitcheo, el enfoque del triunfante Caribes es buscar talento joven para irlos curtiendo en la labor de sacar outs en esta liga. “La mayoría ha ido madurando para competir acá”, destaca el portavoz de los orientales. “Fue fundamental lo que se gestó con Jesús Hernández, Jean Toledo y Jesús Martínez como cuerpo técnico y su trabajo con muchachos, algunos de poca experiencia”, remata antes de resaltar que darle continuidad desde la zafra pasada ayudó a “que entendieran lo que significa competir”.
Ese novel cuerpo de escopeteros tiene esta semana a cinco integrantes oriundos de Anzoátegui y tres de Sucre “para que sientan la identidad de la región”.
LA META CON LOS IMPORTADOS
Un equipo que tenga el buen andar de Caribes en la actual campaña de la liga venezolana debe contar con importados que rindan. En ese sentido, la Tribu repite piezas de buen rendimiento como el abridor cubano José Ramón Rodríguez y el dominicano Harol González (próximo en incorporarse); junto con las incursiones positivas hasta ahora del panameño Bryan Cáceres y el quisqueyano Moisés Díaz.
“La meta con la importación es traer jugadores que puedan rendir en esta liga y en este parque; que tengan hambre de ganar y que se puedan adaptar al grupo. Obviamente con talento para competir, hemos traído brazos que se han mantenido, que hemos repetido, que han hecho un trabajo importante”, resume Otto Padrón.

EL DATO
Caribes de Anzoátegui recibirá adiciones importantes en su roster activo. Este jueves entran los lanzadores Ángel Cuenca y el foráneo Miguel Cienfuegos. “Mañana (viernes) se incorporan Eduardo Salazar y José Álvarez. Para el domingo se suma Liarvis Breto”, informa el gerente deportivo Otto Padrón. Breto, Álvarez y Maykol Guaipe son los únicos tres brazos criollos mayores de 30 años en el roster de los portocruzanos. Iskiel Tineo y Edgar Isea, dos lanzadores, “también están próximos a incorporarse”. Para más adelante llegarían José Fernández, probablemente el 12 de noviembre, y Andrés Machado, quizás en diciembre.
