Valencia.- José Franco esperaba que en algún momento de 2026 se diera su llamado a las Grandes Ligas con los Rojos de Cincinnati, pero no en la primera semana de la temporada, cuando ya se había trasladado a Lousville para arrancar la campaña en Triple A.
Si bien el lanzador derecho no deslució en el Spring Training, los escarlatas no lo incluyeron en el roster del Opening Day, en principio. Pero una ampolla en el dedo índice izquierdo de Nick Lodolo y su inclusión en la lista de lesionados cambió los planes.
“Llegué en la madrugada a Lousville y al día siguiente estaba haciendo unas compras con mi esposa”, relató José Franco, ya uniformado con Navegantes del Magallanes para su segunda zafra en la LVBP. “Faltaba poco para ir al estadio, porque teníamos práctica. En ese momento me entró una llamada del mánager de Triple A (Pat Kelly), para decirme que tenía que estar a las 3 de la tarde del día siguiente en Cincinnati”.
El maracayero, considerado actualmente el undécimo mejor prospecto de los Rojos, según MLBPipeline, llegó a tiempo para el Día Inaugural en casa, pero no debutó hasta el 30 de marzo, en el cuarto juego del certamen.
Terry Francona, mánager de Cincinnati, llamó a José Franco para que ascendiera al morrito del Great American Ball Park desde el inicio del sexto inning, frente a los Piratas de Pittsbugh.
“No sé si a todos le pasa lo mismo, pero desde que salí del bullpen vinieron a mi cabeza todos los momentos que tuve que atravesar para para llegar a ese instante”, narró. “Tenía ganas de llorar. A pesar de que solo pasaron segundos hasta que llegué a la lomita, fue como si toda mi vida haya pasado en imágenes”.
SUS NÚMEROS
José Franco no firmó al profesional hasta los 18 años de nacido, una edad tardía para el sistema actual de reclutamiento en la MLB. Por esa razón Cincinnati solo le dio 10 mil dólares, el bono mínimo posible para agentes libres internacionales.
El aragüeño tuvo cinco estadías en la Gran Carpa durante su contienda de graduación. Dividió 20.1 innings en 10 presentaciones, todas ellas como relevista. Compiló promedio de carreras limpias de 4.43 y WHIP de 1.72, con una relación de 15 ponches y 16 boletos.
“Me siento bendecido por la oportunidad que me dieron de lograr lo que soñé desde que firmé al profesional”, afirmó José Franco. “Fue algo grande e inexplicable”.
Franco estuvo mes y medio fuera de acción en 2026 debido a una lesión en el antebrazo de lanzar (pronador) que le limitó a 81.0 capítulos entre todas las categorías. En parte, viene a Venezuela para sumar algunos episodios más.
JOSÉ FRANCO EN EL BUQUE
El serpentinero se incorporó al Magallanes el viernes de la semana pasada y comenzó la puesta a punto para su estreno en la Mastercard LVBP 2026-2027. Aunque trabajó como apagafuegos en el Big Show, actuará como abridor con el equipo filibustero, rol que desempeñó en 10 de las 16 presentaciones que tuvo en Triple A, dejando efectividad de 4.30 y WHIP de 1.32 en 60.2 episodios.
“No tengo restricciones”, apuntó José Franco. “Vamos a comenzar paso a paso, con dos o tres innings. Después vamos viendo cómo me voy sintiendo”.
El diestro fue incluido en la rotación del navío para cerrar la tercera semana de la ronda eliminatoria el domingo, en el segundo y último duelo de la miniserie contra Águilas del Zulia, en Valencia.
Aunque José Franco tuvo un estreno agridulce el campeonato anterior con los filibusteros, al dejar WHIP de 2.23 y PCL de 5.54 en 11 apariciones, dos de ellas como iniciador, mejoró un poco en el Estadio José Bernardo Pérez: efectividad de 3.12, pero WHIP de 1.96 en 8.2 tramos.
EL DATO
José Franco fue uno de los 18 nuevos grandeligas venezolanos en 2026, el único del grupo en graduarse con Cincinnati y el primero de los tres pertenecientes a Navegantes del Magallanes. Los otros bucaneros fueron Eliézer Alfonzo Jr., quien lo hizo con los Dodgers de Los Ángeles y también desde esta semana está en el roster del equipo, y Gabriel Rincones Jr. (Filis de Filadelfia), quien se espera se incorpore luego del Choque de Gigantes (14 y 15 de noviembre).