Caracas.- Jesús Sucre ha parodiado al Ave Fénix en la presente temporada. Renació de sus cenizas para convertirse en pieza de vital importancia dentro de la estructura de Caribes de Anzoátegui.
En la temporada 2024-2025, a la cual había llegado vía cambio a Tigres de Aragua desde Águilas del Zulia, el receptor tuvo su mejor campaña en lo que a bateo refiere. En 36 juegos arrojó línea ofensiva de .342/.383/.436 y OPS de .819 puntos, en 128 apariciones legales al plato. Actuación que en un circuito como la LVBP, puede calificarse como notable. Agregó cinco dobles, dos jonrones, 20 carreras empujadas y 13 anotadas. Sólo se ponchó en seis ocasiones y tomó nueve boletos.
Para sorpresa y decepción, antes de iniciarse la presente campaña, fue colocado en la fatídica lista de peloteros sin prioridad de contratación. Si hablamos en lenguaje coloquial y en buen criollo, el cumanés oriundo de El Tacal, estado Sucre, tal vez perjudicado por su edad de 37 años, quedaba en la calle a pocos días de iniciarse la temporada 2025-2026.
A partir de aquel momento, empezaron a surgir varios eventos que le hicieron pasar de la honda tristeza a la profunda satisfacción. El periodista Eduardo Acosta tuvo oportunidad de entrevistarlo para el programa televisivo “Grand Slam” y así logró entrecruzar el lado humano con el deportivo, de una muy exitosa temporada de Jesús Sucre en La Tribu.

LA LLAMADA DE UNAMIGO Y LA VUELTA A LA VIDA
Convertido en agente libre a la fuerza, sumergido en pensamientos no muy agradables, Jesús Sucre recibió la llamada de un viejo amigo. Era Asdrúbal Cabrera, quien comenzaba su andadura en la nada fácil faceta de mánager. “Jesús quiero tenerte en mi equipo”. Y el hombre no lo pensó dos veces. De inmediato se trasladó a Puerto La Cruz.
“Allí comenzó un gran año para mí. He regresado a mi casa, a Caribes, donde jugué entre 2019 y 2022. Fue emocionante ver mi nombre cada día en la alineación. Eso representó un gran impulso, una gran motivación. En esta temporada, las cosas han salido demasiado bien. Regresar a la que fue tu casa, cumplir con los deberes y responder a la confianza, produce una gran satisfacción”.
EL APOYO DE CARIBES EVITÓ EL RETIRO
El retorno de Jesús Sucre a Caribes tiene una carga positiva. ¿Pruebas de ello? Sobran. En 31 juegos su línea de bateo en la rueda eliminatoria, finalizó en .301/.371/.398 y OPS de .769 puntos. Anotó en 14 oportunidades, con siete dobles, un vuelacercas, 21 remolcadas y 41 bases alcanzadas. Esta vez, su relación K/BB fue de 20/10. Su balance fue de 103-31.
Esta buena campaña, con razones sobradas, llena de orgullo al avezado receptor.
“Antes de comenzar la campaña, cuando recibí la libertad de Tigres de Aragua pensé en el retiro. Sin embargo, al volver a Caribes, el apoyo recibido por parte de mis compañeros en el campo y en el clubhouse, hicieron que cambiara de opinión y me revitalizó. Ahora pienso en volver el próximo año, si Caribes me lo permite. Mis compañeros me tienen prohibido el retiro. Esto me enorgullece”.

EL GRAN DESAFÍO
Cuando retornó a las filas indígenas, Jesús Sucre intuyó que no la tendría fácil, con un equipo plagado de lanzadores jóvenes e inexpertos, además de llegar un equipo que tenía tres torneos sin llegar a postemporada.
“No ha sido fácil. Cuando llegué al club y vi tantos lanzadores jóvenes, vi que había un reto. No tenían mucha experiencia para una liga como la venezolana, donde coinciden tantos jugadores fajadores y de experiencia. No iba a ser sencillo, pero algo debía hacer para justificar mi vuelta a Caribes. Esta liga parece fácil, pero no lo es. He tratado de ayudar a esos brazos y han respondido. También el cuerpo técnico ha realizado un gran trabajo con los lanzadores. En gran parte, por eso estamos aquí. Fue un reto, lo asumí y hoy me siento orgulloso por lo logrado. Ahora vamos por más. Tenemos lo necesario para ganar el título”.

PARA UN RATO MÁS
Finalmente, el receptor atraviesa un gran Round Robin. En 12 juegos presenta línea ofensiva de .275/.420/.400 y OBP de .820 puntos. De sus 11 imparables, tres son extrabases. Por ello, mira largo, toma aire, reflexiona y dice para cerrar la amena conversación:
“Después de ver lo sucedido en la temporada, aquella idea de irme al retiro se aleja de mi mente. Ahora creo que aún queda Jesús Sucre para bastante rato más”.
¡Qué los ángeles digan amén, admirable guerrero!




