Valencia.- Danry Vásquez tuvo que lidiar con una peligrosa lesión que puso en jaque su continuidad en la temporada, pero el jardinero trabajó con denuedo para regresar y durante el último mes y medio de temporada, se ha convertido en uno de los outs más difíciles de la LVBP, con una producción inédita en su productiva carrera de más de una década en el circuito.
“Honestamente, no pensé que me iba a recuperar tan rápido”, destacó durante la última visita de Cardenales de Lara al Estadio José Bernardo Pérez de Valencia. “Fue un trabajo duro para volver. Las primeras dos semanas –tras la vuelta a la acción- fueron muy difíciles, pues en cada juego tenía miedo, no podía dar el 100% y pensaba que mi esfuerzo no era suficiente para ayudar al equipo. Pero, progresivamente, pude mantenerme enfocado en la recuperación, en fortalecer un poco más el hombro y después de ahí, el resto es historia porque las cosas salieron bastante bien”.
El 26 de octubre, luego de conectar un sencillo, el relevista de las Águilas del Zulia, Pedro Rodríguez, tiró a la inicial para mantenerlo pegado a la almohadilla y en su intento de volver a la base, Danry Vásquez sufrió una luxación en el hombro izquierdo.
Un percance, que, para un beisbolista profesional, suele ser tan serio que puede comprometer su carrera: requiere diagnóstico preciso, tratamiento quirúrgico en muchos casos y una rehabilitación intensiva para recuperar el nivel competitivo.
Los análisis no arrojaron daños estructurales (labrum, cartílago o tendones), pero igual le tomó 20 días para ser reinsertado en la alineación por el mánager César Izturis.
Danry Vásquez apenas ligó para un modesto average de .231 (39-9), mientras compilaba un OPS de .523, en sus primeros 11 encuentros, repartidos entre el 15 y el 27 de noviembre. Luego de exhibir una robusta línea ofensiva de .333/.381/.513, con .894 de OPS en los 39 turnos con los que inició la temporada 2025-2026.
“Buscamos que estuviera lo más saludable posible. Así que todo el mérito y mis respetos para él por la dedicación”, destacó Selwyn Langaigne, coach de bateo de Lara. “Danry se comprometió con trabajar, ir a diario durante todo ese tiempo al estadio, primero a corregir la lesión para volver a tener flexibilidad, luego ir a la caja de bateo. Sin eso iba a ser difícil lo que hizo después”.

En coordinación con los trainers, Danry Vásquez comenzó a hacer swings de práctica con un bate un poco más pesado.
“Para ir, de a poco, creando fuerza en el hombro y recuperar su habilidad para poder llegarle a la pelota, porque siendo zurdo, la mano guía es la derecha, la que va primero, pero la mano fuerte es la zurda, con la que da extensión al swing y así poder golpear la bola en el medio”, glosó Langaigne.
Danry Vásquez terminó noviembre ligando apenas .234/.368/.255 con apenas un extrabase (doble), cuatro remolcadas y .623 de OPS, en 13 desafíos.
“El calendario en la ronda regular fue bastante fuerte, especialmente octubre y noviembre, así como parte de diciembre. Teníamos muchos viajes y jugábamos en casa los fines de semana, por lo que no teníamos chance de trabajar temprano y los días que jugamos afuera, se complicaba también hacer los ejercicios. Pero en las últimas tres semanas de la temporada, conseguimos el tiempo suficiente para salir al terreno a trabajar y enfocarnos en algunas rutinas que he seguido desde el año pasado. Pienso que eso me ayudó muchísimo a agarrar la confianza que necesitaba para para salir a adelante”, abundó Vásquez.

LA EXPLOSIÓN OFENSIVA
Danry Vásquez había estado siendo colocado en el centro del lineup, pero con la producción de los novatos Yohendrick Piñango –Jugador del Mes de diciembre- y Jesús Bastidas, el mánager César Izturis decidió bajarlo al séptimo puesto en el orden ofensivo.
“Nelson Prada (coach de banca), Selwyn Langaigne (coach de bateo) y yo, tenemos la idea de que un séptimo bate, es un tercer bate. Los turnos que te llegan como séptimo bate durante un juego, en cualquier lineup, son importantes”, explicó el estratega. “Nosotros tuvimos el privilegio de tener a Danry en ese lugar y fue productivo, como siempre lo ha sido en esta liga. Le gustó la idea e hizo el ajuste”.
Como séptimo, Vásquez mostró números de video juegos: .571/.667/1.024 (42-24), con cuatro dobles, cinco jonrones, 18 remolcadas, 43 bases alcanzadas, 11 boletos por dos ponches y 1.691 de OPS en 42 veces al bate, repartidas en 12 cotejos.
“Lo más importante era seguir fortaleciendo cada parte de mi cuerpo, prepararme bien, darle un poquito más de tiempo al cuerpo para para que se fortaleciera. El resto era tratar de ayudar al equipo en todo lo que pueda, poner mi granito de arena”, puntualizó el patrullero con respecto a su rendimiento en el último mes de campaña, cuando Cardenales tomó por asalto la punta.

EL OUT MÁS DIFÍCIL DE LA LIGA
Desde el 1° de diciembre, incluyendo lo que va de Round Robin, Danry Vásquez lidera a los bateadores de la liga con 35 impulsadas, mientras que es tercero en cuadrangulares (8), cuarto en bases alcanzadas (70) y quinto en hits (38); en tanto que entre los toleteros con al menos 100 turnos aparece segundo en promedio (.373), pero en la cima del porcentaje de embasado (.458), slugging (.686) y OPS (1.144).
Ese desempeño se despliega en 29 encuentros del calendario de Lara, en el que compila balance de 18-11, el mejor entre los clubes que disputan la postemporada.
En ese rango de fechas, Vásquez disputó 28 desafíos, superando sus mejores números personales en un año entero, pues sus marcas de vuelacercas (7, 2025-2026) y de fletadas (32, 2022-2023), las estableció en 40 y 49 partidos, respectivamente.
“No me fijo en los números globales. Salgo a trabajar y al final del juego veo si me fue bien o mal. Si no me fue bien, trato de no repetir los mismos errores al día siguiente y eso me ha ayudado muchísimo a lo largo de mi carrera. No pienso en qué récords personales consigo, sino simplemente en seguir trabajando y seguir haciendo lo que sé hacer”.
César Izturis y Selwyn Langaigne están satisfechos.
“Desde que se fue Yohendrick Piñango, lo hemos usado como cuarto bate. Ahora estamos buscando de nuevo un séptimo bate”, sonrió el mandamás de Lara.

“ILDEMARO ES UN CABALLO”
Ildemaro Vargas ha jugado desde finales de noviembre con molestias en el tendón de la corva izquierda, pero no ha parado de producir y de brindar su acostumbrada seguridad defensiva en la segunda base.
Ese compromiso del Capitán del Cardenales de Lara, que afianza su liderazgo, sirvió de inspiración para Danry Vásquez.
“Ildemaro es un caballo, lo respeto y lo admiro bastante por todo lo que hace, tanto dentro como fuera del terreno. Es una persona muy noble y pienso que esa humildad nos inspira. Siempre está animando a sus compañeros. Puede irse de 4-0 y sigue ahí aupando a todos. Es la actitud que uno se lleva como ejemplo, esas conductas se llevan como ejemplo… y, bueno, gracias a Dios que tenemos a ese capitán de nuestro lado, como líder de Cardenales”.




