Macuto.- Luego de arruinar la fiesta de Venezuela en la inauguración de la Serie de las Américas el jueves por la noche, Panamá dejó claro que es uno de los grandes favoritos al título en la segunda edición del evento beisbolero, luego de someter a Curazao por pizarra de 7-1 este viernes en el Estadio Jorge Luis García Carneiro de Macuto.
Los abridores Adrián Luna, de la tropa isleña, y Dario Agrazal, de los canaleros, ofrecieron un intenso duelo de pitcheo durante los primeros cinco episodios del cotejo, en los que ninguno de los equipos logró cruzar la registradora.
Sin embargo, Panamá inauguró la pizarra en la parte baja del sexto y explotó con un racimo de cinco anotaciones más en el séptimo, encabezadas por un doble que barrió las bases por parte del venezolano David Rodríguez.
“El juego estuvo bastante pegado hasta ese inning”, reconoció Rodríguez posteriormente. “Estaba intentando buscar un buen pitcheo, ya estaba en dos strikes y gracias a Dios lo pude conseguir”.
Indudablemente, la conexión del criollo marcó un antes y un después en el choque, que, si bien ya venía ganando la escuadra panameña, todavía se encontraba a ley de un batazo de la peligrosa ofensiva curazoleña para generar un juego nuevo.
“Fue un alivio. Ya había tenido un par de turnos buenos, pero no había podido conseguir el batazo. Es una victoria muy importante esta de hoy”, continuó el paleador.
Panamá hizo una más en el cierre del octavo tramo y Curazao evitó la blanqueada en el noveno, cuando un pelotazo a Erickson Leonora con la casa llena le permitió pisar el plato a Juremi Profar.

DARÍO AGRAZAL FUE AGRESIVO
Pero si bien el batazo de Rodríguez fue clave, también lo fue el excelso desempeño de Agrazal sobre el montículo. En sus seis capítulos en blanco, ponchó a igual cantidad de rivales y no regaló boletos.
“La clave fue atacar con mis pitcheos. Mis envíos de confianza me ayudaron, gracias a Dios”, explicó el brazo. “Tuve una buena secuencia con mi receptor y las cosas se dieron. Ellos (los bateadores) me fueron mostrando lo que estaban buscando y con la experiencia que tengo pude ir haciendo los ajustes. Me dieron un par de hits, pero jamás dejé de ser agresivo, estar encima de los bateadores. Esa es la clave”, añadió.
Ahora, con balance de 2-0, Panamá afrontará la tercera jornada del torneo en la cima de la clasificación y muy cerca de asegurar su boleto a la siguiente fase.
“Tenemos mucha confianza en este momento. Desde ayer que arrancamos hemos estado muy positivos. Le ganamos a Venezuela, que es un tremendo equipo. Aquí lo importante es que todos nos mantengamos así, positivos. No será fácil el torneo, hay que seguir guerreando y buscar victoria tras victoria”, cerró.
EL DATO
Darío Agrazal, de 31 años de edad, tuvo una pasantía por las Grandes Ligas en 2019 con los Piratas de Pittsburgh, con quienes realizó 15 presentaciones (14 aperturas) y marcó una efectividad de 4.91, con un WHIP de 1.36 y 41 ponches en 73.1 entradas de labor. El nativo de Aguadulce salió del béisbol organizado dos años después.



