Caracas.- Culminado el primer cuarto del Round Robin, Águilas del Zulia reposaba en soledad en el segundo lugar de la tabla de clasificación, con la tranquilidad de dormir en Maracaibo y descargar un poco el trajín del complejo aparataje logístico, hasta el jueves.
La presencia y el protagonismo del equipo occidental en la semifinal, a primera vista, puede parecer una anomalía estadística, dado el diferencial de carreras de -76 que dejaron en la ronda eliminatoria, el peor entre equipos clasificados a la postemporada de la LVBP, al menos desde la campaña 2015-2016. Sin embargo, ese número es apenas una capa, muy superficial, que no responde del todo a esta versión de la divisa.
“Esta temporada fue de mucho aprendizaje, porque me encontré retos inéditos”, dijo a LVBP.com Lipso Nava, mánager de Águilas. “Lo que abultó el diferencial de carreras fueron algunos juegos esporádicos. Lo que sí pudimos hacer de forma consistente, fue ganar partidos por diferencia de pocas carreras”.
El Zulia, de hecho, dejó récord de 14-5 durante la primera fase del campeonato en duelos que se definieron por dos o menos carreras. En tanto, entre los encuentros que terminaron por diferencia de una sola anotación, exhibieron foja de 9-1; es decir, ganaron el 90 % de las veces.
“Los especialistas de esta nueva forma de ver el juego, que manejan las predicciones, tendrán que echar de nuevo sus cartas con esta versión de las Águilas”, apuntó Nava. “Fuimos hilvanando victorias, algo que no es fácil de hacer en una temporada tan corta como esta, donde vienes de un diferencial de carreras como el que teníamos”.

FACTOR BULLPEN
Hasta antes de la jornada dominical, en el segundo desafío de la miniserie de dos contra Navegantes del Magallanes, el relevo de Águilas mostraba efectividad de 2.84, el mejor del Round Robin. Mientras que, durante la ronda eliminatoria, a pesar de que los apagafuegos de la escuadra zuliana fueron penúltimos en promedio de carreras limpias (5.45), compartieron el liderato de triunfos (23), con Caribes de Anzoátegui.
“Considero que tenemos un buen bullpen, y creo que esa fue la clave para avanzar hasta estas instancias”, evaluó el piloto Lipso Nava. “Mantuvimos a raya la ofensiva contraria con nuestros brazos. Los números, en ese sentido, no mienten. Los abridores muchas veces no pudieron pasar del segundo inning (trabajaron en total 200.0 episodios, la segunda menor cantidad del circuito), y los relevistas tenían que venir de atrás en esa situación”.
El dominio de los relevistas de Águilas se acentuó, principalmente, en el último tercio de los compromisos. Los zulianos fueron casi infalibles cuando llegaron con ventaja después del sexto (18-1), séptimo (12-0) u octavo inning (15-1).
“Este equipo, actualmente, tiene la misma fórmula de la ronda eliminatoria”, afirmó Nava, en una entrevista para la antesala de Televen, el sábado. “No es distinto. Esta temporada para mí, además, ha sido un test a la paciencia y perseverancia para vencer los obstáculos, que han sido muchos. Lesiones, restricciones, jugadores que se han ido y regresado, números negativos. Pero este equipo ha mostrado su mejor versión, tanto en las buenas, como en las malas”.

ÁGUILAS DIFERENTES
Desde la finalización del certamen anterior, el Zulia hizo tres cambios, recibiendo a 14 peloteros, pero entregando a 11, entre ellos a Ángel Reyes y Rougned Odor, piezas clave en su roster de las contiendas anteriores.
“En el papel, hubo cambios en el receso de temporada que debilitaron al equipo por el peso de las piezas que perdimos, sobre todo en la producción ofensiva”, abundó Lipso Nava. “La diferencia, esta campaña, es que hay más peloteros nóveles que hacen vida tanto en esta liga, como en el exterior”.
Águilas, que terminó último en carreras anotadas (261) durante la etapa regular, llegó al duelo de cierre contra el Magallanes en suelo marabino como segundo en engomes (31) en el Round Robin, luego de fabricar 15 de esas rayitas el sábado, en su primer compromiso de la fase en el Estadio Luis Aparicio “El Grande”. A su vez, también ocupan la segunda casilla colectiva en average (.315) y OPS (.876).
“En el Round Robin pasado teníamos tremendo lineup. Blindado”, apuntó Nava. “En este, no contamos con esos nombres, pero el trabajo que hacen, es excepcional”.

AMARO, EL MENTOR
Este todos contra todos, además, representa para Lipso Nava su quinta postemporada como estratega de Águilas, igualando el récord de franquicia con Rubén Amaro Mora, de acuerdo con Quality Sports.
“Yo aprendí mucho del señor Rubén Amaro, quien fue mi mánager durante varias temporadas”, recordó el mandamás zuliano. “Él siempre decía que, en las series cortas, el que juega mejor, es el que gana. Y para jugar mejor, hay que aplicar los fundamentos. Tocar la bola en las situaciones que haya que hacerlo, que los pitchers fildeen en su posición y hagan tiros correctos a las bases cuando se necesite. Son ese tipo de detalles los que pueden detener los rallies ofensivos contrarios”.
Nava ha llevado al Zulia a enero en cada una de sus temporadas como capataz del club, menos una, y fue campeón en la 2015-2016. Amaro, por su parte, dirigió a la escuadra en 10 zafras y obtuvo el título en la 1983-1984.
“Amaro, también decía que un buen pitcheo siempre iba a ser capaz de apagar la ofensiva”, rememoró Nava, quien disputó la final 1994-1995 como pelotero activo de Águilas, a las órdenes del dirigente nacido en México. “Y esa es nuestra fórmula”.
EL DATO
De acuerdo con la fórmula de Pythagorean Expectation (carreras anotadas sobre permitidas), Águilas apenas debió ganar el 37,5% de sus encuentros. Es decir, hubiese terminado con récord de 21-35, el peor de la liga



