Las fortalezas de Silvino Bracho son disciplina y profesionalismo

Silvino Bracho
Silvino Bracho | Fotos: Alejandro van Schermbeek
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Caracas.- Silvino Bracho celebra su tercer premio Cerrador del Año, tercero de su carrera, segundo en modo consecutivo. Su liderato de salvados en la temporada 2025-2026, con un total de 11 juegos preservados, fue uno de los pilares en los cuales se apoyó Águilas del Zulia para llegar al Round Robin.

En entrevista con Isbelia Fernández para el podcast “El Nido”, Silvino cuenta los vericuetos por los cuales debe atravesar un relevista de cierre para ser exitoso.

SUEÑO CUMPLIDO

Silvino Bracho tuvo un sueño desde niño, alimentado al momento de firmar como profesional y cumplido a punta de esfuerzo, a lo largo de 10 temporadas en la LVBP y siete en las Grandes Ligas.

“He tenido una carrera bonita, pero en un camino muy duro. Con altas y bajas, lesiones. Lo que soñé de niño se ha cumplido y eso me hace sentir orgulloso. He persistido y estoy muy agradecido con Dios por las puertas que me ha abierto y las oportunidades que me ha dado. Contento de poder ayudar cada día a mi equipo. Logré llegar a Grandes Ligas, que era mi sueño desde niño y cuando firmé para jugar como profesional”.

NUNCA QUEDARSE ENGANCHADO

Como todo un maestro, Silvino Bracho, a sus 33 años de edad,  asume el papel de ductor entre los nuevos pinos que deciden seguir sus pasos.

“Es muy importante no quedarte enganchado en las salidas en las cuales no puedes hacer el trabajo. Esto es muy importante y se lo digo a los jóvenes. El relevista que es bueno, está en el bullpen para trabajar todos los días. Hay que mentalizarse y ejercitarse para asimilar ese rol. Tampoco puedes quedarte en las salidas donde lo haces bien. Todos los días hay que pensar qué se debe hacer y mejorar para ayudar al equipo. Lo que pasó ayer quedó en el juego anterior. Lo vital es el juego que viene y cómo se debe afrontar. Hayas o no hecho el trabajo”. 

Silvino Bracho igualó su marca personal de salvamentos (11) en ronda eliminatoria

AMARGO RECUERDO Y SABER LEVANTARSE

Silvino rememora el famoso jonrón que Trea Turner le conectara en los cuartos de final del Clásico Mundial de 2023, en el loanDepot Park de Miami. Aquel batazo, que fue un Grand Slam por el jardín izquierdo, cambió una victoria parcial 7-5 de Venezuela sobre Estados Unidos en la parte alta del octavo inning, en una derrota definitiva de 9-7. Para mayor amargura, el estacazo surgió en conteo de dos strikes sin bolas. Venezuela quedó en el camino y EEUU avanzó a semifinales.

“En el último Clásico Mundial me conectaron un Grand Slam y fuimos eliminados por ese batazo. Fallé, es cierto. Pero no podía quedarme en ese momento. Detrás de ese batazo sucedieron muchas cosas. No puedo juzgar mi carrera por esa situación en particular. Tiempo después, en ese mismo estadio de Miami, terminé como campeón de la Serie del Caribe.  El escenario que una vez significó dolor, meses más tarde representaba para mí y para la fanaticada, una gran alegría. Hay que saber caer y también hay que saber levantarse”.

EL SECRETO DEL TRIUNFO

Silvino Bracho es un amante de la disciplina, una de sus más aquilatadas herramientas.

“Mi fortaleza ha sido la disciplina sobre la cual trabajas. Es muy incómodo trabajar cuando no te encuentras saludable, cuando enfrentas lesiones, cuando subes al montículo sin estar al 100 por ciento. Me ha tocado lanzar lesionado, sin estar al tope, porque uno siente las ganas de competir. A principios de campaña debí lidiar con ampollas en los dedos, algo que no esperaba. Algo irregular noté en las costuras de las pelotas, lo cual me afectó. Pensé parar por unos días, pero Águilas me necesitaba. Hice entonces varias cosas para no quedar inactivo. Me vendé la zona afectada, me puse pega loca y poco a poco el dedo cicatrizó”.

COMPAÑEROS Y HÉROES

Silvino considera que su premio de Cerrador del Año, cuenta con eficientes aliados.

“Detrás de mi premio al Cerrador del Año, hay varios héroes a quienes agradezco. En primer lugar, los relevistas que me antecedieron en los juegos y pudieron soportar ventajas hasta llegar al último inning. A mis receptores por saber ayudarme en mis presentaciones. Se cree que el trabajo del cerrador es fácil: sacar un inning y ya está. No es así. Sobre las espaldas de un cerrador hay una enorme responsabilidad. Estás obligado a hacer valer el trabajo que ha hecho el equipo para llegar en ventaja al inning final. Y eso te obliga a no fallar. A no echar en saco roto el esfuerzo que durante ocho innings han hecho tus compañeros”.

Silvino Bracho hizo batería la mayoría de las veces con José Herrera o José Godoy

EJEMPLO, AFECTO Y RESPETO

El eficiente cerrador está feliz con Águilas, equipo con el cual ha fabricado toda su carrera, y es líder vitalicio de rescates en ronda eliminatoria, con 61.

“Mis compañeros me quieren y me respetan. Soy uno de los primeros en llegar al estadio y uno de los últimos en irse. Siempre trato de dar el ejemplo. Por eso siempre me ven en el gimnasio o cuando trabajo en el terreno. Siempre hay tiempo para una chanza. Hay alguno que me vio cuando comía en el clubhouse y decía que yo era la miss del equipo”.

PREPARACIÓN Y PROFESIONALISMO ANTE TODO

“Cuando vienen las temporadas muertas, allí es donde trabajo más. Mucho gimnasio, comida saludable, bastantes horas de sueño. Todo ello te ayuda a presentarte en forma para una nueva temporada. Cuando comienza a rodar el calendario de Águilas, cambias de rutina porque debes estar listo para trabajar cada día. Mi consejo para los nuevos valores es simple: Para lucir como profesional hay que trabajar como profesional”.

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EL DATO

Silvino Bracho, antes de la jornada del sábado, acumula 12 juegos salvados de por vida en postemporada con Águilas. Está igualado con José Solarte en la segunda posición de la franquicia en la fase, a solo un rescate del récord, en posesión de Julio “El Taca” Machado.

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