La transformación de Yonny Hernández lleva el sello de Cardenales

Yonny Hernández
Yonny Hernández | Fotos: Daniel Sosa (Prensa Cardenales)
Compartir
Facebook
WhatsApp

Valencia.- La metamorfosis ofensiva de Yonny Hernández en el reciente año se originó en el nido de Cardenales de Lara. Fue allí donde pasó del subsuelo a los cielos.

El ambidiestro fue adquirido por los pájaros rojos en abril de 2024 desde Tigres de Aragua, luego de una las peores temporadas para bateador alguno en la historia de la LVBP.

En la 2023-2024, su única campaña con los bengalíes, Yonny Hernández dejó anémico promedio de bateo .041 (de 49-2), el más bajo en los registros vitalicios del circuito entre los jugadores que consumieron al menos 49 turnos, de acuerdo con Pelota Binaria. Pero entonces aterrizó en Barquisimeto.

El oriundo de Maturín dio muestras de recuperación en su primera zafra con los crepusculares, al dejar línea ofensiva de .287/.374/.347. Sin embargo, en la reciente ronda eliminatoria, explotó con astronómico average de .357, el cuarto más alto de la fase entre los peloteros calificados.

“La temporada pasada recobré mi confianza y en esta venía con el hambre de demostrarle al Cardenales que podía ayudar a un campeonato”, dijo Yonny Hernández a LVBP.com. “Esa es mi meta ahorita”.

Afirma el oriental que, el cambio más importante que hizo para obtener resultados fue en la manera como empuña el madero.

“El ajuste que hice fue poner las manos un poco más hacia arriba en el agarre del bate”, explicó Yonny Hernández. “Ese ha sido el mayor de los éxitos que he tenido este año tanto en Ligas Menores, como acá”.

De hecho, en 2025, el monaguense se combinó para promedio de bateo de .303 en 366 veces al bate entre las sucursales Triple A y Doble A de los Mets de Nueva York. Nunca antes, en sus anteriores nueve certámenes en las granjas, había terminado en .300.

LA PRODUCTIVIDAD

Yonny Hernández, en la reciente ronda regular, registró 30 carreras empujadas, haciendo trizas su anterior marca personal de nueve, establecida en el campeonato anterior. En tanto, conectó 11 extrabases, para una media de uno cada 14,3 turnos, superior a la tasa de un extrabase cada 20,8 bases al bate de su carrera en todos los niveles en los que ha participado.

“Lo he venido trabajando desde hace meses”, afirmó Yonny Hernández. “En Estados Unidos di muchos hits (111, su mayor cantidad desde 2019) y una de las cosas que vine a trabajar en Venezuela fue en tener un enfoque más agresivo en el plato. Conecté tres jonrones, algo que nunca había hecho en mi carrera en ninguna categoría. Mucha influencia ha tenido Selwyn Langaigne (coach de bateo), quien siempre está detrás de mí para que intente hacer más contactos sólidos a la bola y la dirija hacia los callejones”.

Hernández bateó .500 (de 36-18) en sus primeros ocho juegos del Round Robin

Esa tendencia para conectar extrabases, el jugador de 27 años de edad la ha mantenido en el actual Round Robin. Acumula, hasta antes de la jornada del jueves, siete dobles, a uno del récord de franquicia en la etapa.

Lo llamativo es que esa productividad, tanto en postemporada como en la primera fase, la ha construido como noveno bate.

“Yonny ha sido muy valioso para nosotros. Es un noveno bate escondido. Ha sabido manejar ese puesto y, además, defensivamente siempre está en el juego”, valoró César Izturis, mánager de Cardenales. “Cuando Ildemaro Vargas no pudo jugar en segunda base, asumió esa posición e hizo muy buenas jugadas. Lo vi cuando estaba con los Dodgers, y fue algo que el ‘Chato’ Yépez (gerente deportivo de Lara) y yo lo hablamos cuando lo trajimos”.

BATEO SITUACIONAL

Yonny Hernández tuvo la particularidad, también, que fue uno de los bateadores más letales con corredores en posición de anotar durante la ronda eliminatoria, a pesar de ser el último madero de la alineación. Exhibió estratosféricos promedios de .447/.544/.489 e impulsó 26 carreras (el 87 % de sus totales) en esa condición.

“Tengo que aprovechar las oportunidades al máximo. Como noveno bate, no es común que veamos tantos corredores en base”, admitió el infielder al periodista Ignacio Serrano para 1 Baseball Network. “No quiero ser el héroe, pero sí aportar al equipo. La dupla que hemos hecho Alí Sánchez como octavo bate (25 CI en la regular) y yo como noveno, no sé si había presentado antes en Lara. Me siento muy cómodo teniéndolo a él delante”.

Esa transformación en el cajón de bateo tiene una raíz cardenal, asegura quien tiene tres certámenes de experiencia en la MLB.

“La organización de Cardenales de Lara se caracteriza por ser una familia que siempre está unida y es capaz de resolver cualquier problema”, afirmó Yonny Hernández. “Parte del éxito es el compañerismo que tenemos como jugadores. Si llegas nuevo, te hacen sentir en casa. Esa es una de las cosas que nos hacen diferentes y también nos impulsa a mejorar en cada aspecto de nuestro juego”.

Antes de llegar a Cardenales, Hernández disputó una temporada con Tiburones y otra con Tigres

Suscríbete al club del fanático