Macuto.- A lo largo de la historia, el deporte se ha visto como un escape de los problemas cotidianos e incluso de las grandes catástrofes. Es justamente la razón por la que Harold Ramírez se aferra más que nunca a su pequeña casa dentro de las líneas de cal para intentar liberar presiones actuales.
Las recientes inundaciones que han afectado el noroeste de Colombia y que han puesto en alerta a toda la nación son una preocupación constante para el oriundo de Cartagena, que saltó nuevamente al terreno de juego este jueves para defender los colores de su tierra en un duelo ante Nicaragua en la jornada de apertura de la Serie de las Américas 2026 en el Estadio Jorge Luis García Carneiro de Macuto.
“Es una situación muy difícil. Es imposible pedirle a la gente afectada por estas lluvias que esté pendiente del béisbol”, señaló Harold Ramírez. “Gracias a Dios he podido ver que las cosas se van controlando y le envío un abrazo muy fuerte a todas las personas afectadas”.
Harold Ramírez, de 31 años de edad, es, quizás, el jugador de mayor renombre en la plantilla de los Caimanes de Barranquilla que viajaron a la Serie de las Américas Gran Caracas 2026 para disputar el torneo, que además de su rival inicial, Nicaragua, también incluye a Curazao, Argentina, Cuba, Panamá y Venezuela.
“Es un torneo muy importante, a pesar de que recién se inauguró”, aseguró Ramírez. “Cuando me llegó la invitación ni siquiera pensé en decir que no. Estoy muy contento por esta oportunidad y buscaremos llevarnos el título con nosotros”, añadió.
Ramírez tiene experiencia de seis temporadas en las Grandes Ligas entre los Marlins de Miami, Guardianes de Cleveland, Rays de Tampa Bay y Nacionales de Washington.
ARGUMENTOS DE PESO
Junto a Harold Ramírez, y otras piezas de peso como Jesús Marriaga y el venezolano Henderson Álvarez, la escuadra cafetera intentará hacer valer el reconocido crecimiento que el país ha tenido en la disciplina en tiempos recientes.
“Pienso que tenemos un muy buen equipo. La verdad no sé si estaremos entre los favoritos o no, pero la realidad es que somos capaces de ganarle a cualquier rival. Y eso nos hace muy peligrosos”, explicó.
Y si representar a su país y buscar más cetros en una ya sólida carrera no fueran motivación suficiente, Harold Ramírez disfruta de la oportunidad de volver a una segunda casa profesional.

UN VIEJO CONOCIDO
Harold Ramírez es un viejo conocido de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, en donde ha causado estragos con el uniforme de los Leones del Caracas, el cañonero colombiano agradece cada oportunidad de reencontrarse con su nación vecina.
“Venezuela siempre me ha recibido muy bien y sé que esta vez no será la excepción”, contó el campeón bate de la campaña 2018-2019. “Jugar en este país me ha permitido mejorar, conocer a buenos compañeros, estabilizar mi carrera. Siempre es un plus cuando la invitación es para venir hasta acá”.
Aunque al final, se juegue donde se juegue, lo importante es que la Serie de las Américas tocó la puerta para Ramírez en el momento justo. Nada quitará de su memoria la preocupación por compatriotas en apuros y el toletero lo sabe muy bien, pero tal como ha quedado sellado en la historia, el deporte puede dar ilusión en tiempos complejos, una vez más.
“Sería mentirme a mí mismo si digo que ganar el título va a sacarle sonrisas a personas que perdieron tanto, pero si lo que nosotros hagamos acá puede brindar algo de distracción y de esperanza en estos momentos, pues qué oportunidad tan bonita tenemos”, cerró.
EL DATO
En su primera experiencia en la LVBP con los Leones en la temporada 2018-2019, Harold Ramírez lideró a todos los bateadores del equipo en promedio (.381), OBP (.459) y carreras empujadas (31).



