Hernán Pérez o el valor intangible del Regreso del Año

Hernán Pérez
Hernán Pérez | Fotos: Alejandro van Schermbeek
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Puerto La Cruz.- El valor de Hernán Pérez para los Caribes de Anzoátegui durante su primera temporada con ellos es un hecho público, notorio, comunicacional y tangible. Fue Coproductor del Año, coimpulsor del año, Regreso del Año. Para algunos entendidos, el pelotero del año en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.

Así como hay una faz visible para cualquiera en la contribución de Hernán Pérez al renacimiento del club oriental luego de tres eliminaciones seguidas en primera vuelta, existe una cara oculta, solo apreciable cueva adentro. Está el Hernán Pérez productivo con el bate y polifuncional al campo. Y está el Hernán Pérez compañero, líder, motivador. Este último es casi tan esencial como el primero para que Anzoátegui esté en las cercanías de una final. 

En la gerencia aborigen le atribuyen a Hernán Pérez un impacto decisivo en el éxito de la novena durante el certamen 2025-2026. No solo por sus batazos oportunos o su movilidad en el terreno, sino por su vocación de servicio. “Hernán es el consejo a tiempo, el regaño oportuno, el poner al equipo por encima y darlo todo por él”, refiere un ejecutivo de la organización. “Son cosas que no se ven, pero que surten efecto. Tiene ese empuje que sirve de inspiración. Me recuerda a José Castillo cuando llegó aquí”.

Herlis Rodríguez, jardinero de Caribes, define a Hernán Pérez como “un alma competitiva”. A juicio del patrullero, el utility y toletero derecho aragüeño de 34 años de edad inyecta “gran intensidad y disposición a darlo todo con tal de ganar, lo cual es inspirador”.   

“Y trabaja sin egoísmos”, prosigue Herlis Rodríguez. “Lo he visto atravesar un mal momento y, aun así, sin mostrarse malhumorado por su desempeño individual, acercarse a un compañero que también atraviesa un slump y decirle: creo que, si haces esto, te irá mejor”.

Hernán Pérez no solo es un líder en el terreno, sino el soporte espiritual de Caribes | Foto: Prensa Caribes de Anzoátegui

CONCIENCIA GRUPAL

Para Hernán Pérez, esto, más que mero altruismo, es la única vía hacia el triunfo. “Me gusta ayudar porque, si estamos bien todos, tendremos mayor oportunidad de ganar”, dice frente el dugout de la derecha en el Chico Carrasquel de Puerto La Cruz, barraca del regimiento oriental a la cual fue asignado al concretarse su cambio desde Cardenales de Lara. 

“Trato de enseñar desde mi experiencia, desde lo que he vivido”, se extiende el jugador con experiencia en Grandes Ligas. “A veces doy un consejo, las cosas salen tal como lo hablamos y los compañeros se muestran sorprendidos. Y no es porque me las sé todas, sino porque ya pasé por ahí. Así como he tenido éxitos, he sufrido bajones, y de ellos he aprendido más”. 

Romer Cuadrado, patrullero de Caribes, sostiene que ese desprendimiento hace de Hernán Pérez: “un jugador increíble. Y me siento contento por tenerlo aquí y aprender de él”.

A juicio de Balbino Fuenmayor, el Más Valioso de la campaña y uno de los más veteranos en el roster indígena, el artillero de Villa de Cura “es un líder”; y explica cómo se concreta ese liderazgo. “Ejerce el liderazgo cuando lo ves joseando una base extra, cuando lo ves corriendo duro los muchachos dicen: guao, si un jugador con tanta experiencia se esfuerza así, yo también debo hacerlo desde que salgo del home. Él inyecta esa chispa a los jóvenes. Yo había jugado contra él en las menores, aquí y en México. Y ahora, cuando coincidimos en Caribes, puedo confirmar que provoca tenerlo como compañero y verlo jugar. Ha sido un factor muy importante para que estemos donde estamos en este momento”.

Hernán Pérez estableció marcas personales en jonrones (9) y remolcadas (52)

UN PREMIO ESPECIAL

El Regreso del Año de Hernán Pérez se gestó la temporada pasada, cuando una lesión en el labrum del hombro derecho lo llevó a pabellón. Apenas si le alcanzó para disputar 19 compromisos de ronda eliminatoria, con un irreconocible promedio de .219. Él, bateador con una cosecha de .400 de average en la LVBP y ganador del premio al Más Valioso, se vio encadenado al banco.

El 30 de diciembre de 2024, en Maracay y a principios del Round Robin, el mánager de Cardenales de Lara, Henry Blanco, lo llamó batear como emergente en el noveno inning con uno a bordo, dos outs y los Pájaros Rojos abajo 4-3 frente a Jorgan Cavanerio. Hernán Pérez, quien había sido cambiado por los bengalíes, tomó desquite con jonrón ganador por el leftfield del José Pérez Colmenares. De ahí en adelante se desató el diluvio: golpeó para .350 en la semifinal, con .1000 de OPS, y celebró, repuesto como titular, un título con los crepusculares. Venció las inseguridades y miedos que suelen apoderarse de los peloteros cuando vuelven de lesiones serias.   

“Lo superé con trabajo y preparación”, enuncia Hernán Pérez. “El año pasado hicimos una tremenda labor en Barquisimeto con los trainers que me ayudó a poder jugar al campo, donde soy más útil que como designado. El tiempo sin jugar también me ayudó a prepararme mejor. Hubo un momento al final de la temporada regular y principios del Round Robin cuando no estaba jugando y eso me abrió los ojos. Me dije: ‘trabaja más duro, tú sabes lo que puedes hacer, haz lo tuyo’; y la confianza volvió”.

Hernán Pérez terminó cuarto en carreras creadas (41.7) -otra marca personal- en la ronda eliminatoria

LA AYUDA DE HENRY BLANCO

Cuando se le pregunta a Hernán Pérez cuál fue la palabra de aliento que más lo confortó en medio de la tempestad, tiene la respuesta lista, como su swing en esta campaña. “Henry Blanco me dio la oportunidad y me ayudó mucho la conversación con él, que es alguien que me respeta y sabe lo que puedo aportar”, contesta. “Me habló como profesional, y también como amigo: me dijo: ‘Herni, no estás al 100 por ciento. Ponte listo, prepárate porque vas a tener el chance. También mi familia me brindó apoyo, me recordó lo que yo podía hacer. Eso me dio ánimo. También recordé lo que alguien me dijo una vez: que no me quitara yo mismo de en medio”. 

Por eso, en su escala personal, este Regreso del Año significa más que su obtención del Más Valioso en la edición 2020-2021. “Yo me quedaría con esta porque en la temporada anterior solo pude participar en 19 juegos y me puse como meta y como reto ayudar a Caribes de Anzoátegui a ganar, a volver a meterlos en los playoffs después de esa década ganadora del equipo”, refiere Hernán Pérez. “Me dieron la bienvenida, me trataron como si llevara tiempo acá. El respeto que me brindaron, la comunicación que tuvieron conmigo y la comodidad que me ofrecieron me ayudaron a tener un año como el que tuve”. 

Hernán Pérez va para cinco años fuera de la Gran Carpa, que lo cobijó en diez temporadas. Pero, así como alienta a otros, así como estimula a terceros, se da ánimos en su empeño de volver. “Nunca pierdo la fe”, dice. “Son 30 equipos y sé cómo se prepara un grandeliga. He visto a mucho bigleaguers trabajar y estuve entre ellos. Yo sigo trabajando como un grandeliga para volver a ser uno”. Habla desde la seguridad que caracteriza a todo líder.

Hernán Pérez pone a disposición de sus compañeros sus 18 años de experiencia en el beisbol, 10 de ellos en las Mayores

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