Macuto.- Felipe Villasanti está completamente familiarizado con los jugadores en la nómina venezolana en esta Serie de las Américas Gran Caracas 2026. El joven receptor argentino tiene a varios amigos en su país que son seguidores de los Navegantes del Magallanes, campeones de la más reciente temporada 2025-2026 de la LVBP, por lo que nombres como Rougned Odor, Renato Núñez y Felipe Rivero están lejos de ser nuevos para él.
“Cuando vi que era Magallanes (el representante de Venezuela) fue increíble, porque tengo muchos amigos fanáticos del equipo en Argentina y como estoy acá me han dicho que quieren una foto de Odor, una firma de Renato, Felipe Rivero o Tucupita (Marcano)”, confesó Felipe Villasanti . “Conocerlos es un sueño que tenemos todos los que queremos llegar a las Grandes Ligas, pero si no llegamos, pues ya podemos decir que jugamos contra ellos”.
Ese choque tuvo lugar el pasado viernes en el Estadio Monumental Simón Bolívar de Caracas, una de las dos sedes de este torneo. Venezuela, que venía de perder en su estreno con Panamá, evitó otra sorpresa y derrotó a los argentinos por marcador de 7-2.
“Estaba un poco nervioso al principio”, reconoció Felipe Villasanti . “Pero ya cuando arrancó el juego dije que había que enfocarse, porque puede ser una oportunidad única y no sabes cuándo será la última vez en la que estarás en un torneo así. La gente en el público se hizo notar un poco, pero la pasamos bien”, añadió.
Si bien vivir esa experiencia y poder contársela a sus amigos cuando llegue el momento de volver a casa era más que suficiente para el joven careta, los dioses del beisbol tenían una sorpresa adicional para él y sus compañeros.

UN MOMENTO INESPERADO
Antes de que la escuadra argentina pudiera regresar al clubhouse, la delegación local se acercó a ellos y algunos jugadores les obsequiaron implementos para la práctica del beisbol.
“Terminó el partido y nos estábamos saludando entre los dos equipos. Un respeto increíble que ellos hayan decidido hacer eso. Entonces Renato me dice que tiene algo para mí y me pregunté qué iba a ser, aunque lo que fuera me venía bien porque todos los materiales que tenemos los compramos nosotros, de nuestros trabajos. Ahorramos mucho para poder hacerlo”, contó Felipe Villasanti. “Llegar al clubhouse y que me haya mandado unos spikes o ganchos es algo hermoso, un detalle increíble que habla de su humildad, porque no tiene por qué hacerlo. Nunca me pasó antes en la vida y estoy muy agradecido con él”.
Pero Felipe Villasanti no fue el único premiado y Núñez tampoco fue el único en regalar. “Terminó el juego y se nos acercaron, nos preguntaron si necesitábamos algo”, reiteró Yaferson López, lanzador venezolano que vive en Argentina desde hace varios años y que abrió ese juego por su escuadra. “En mi caso, yo necesitaba un guante y Felipe (Rivero) me lo regaló. La verdad que fue algo increíble porque él mismo me lo llevó al clubhouse. Fue algo muy bonito”.
López, quien fue seleccionado por Caribes de Anzoátegui en el pasado draft de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, aseguró que, más allá del gesto posterior al choque, enfrentar a varios de sus ídolos de la infancia fue un sueño cumplido.
“Fue una experiencia muy grata, maravillosa. Corrí con la mala suerte de que me esguincé el tobillo en el primer inning, pero de resto todo muy bien. Jugar contra esa clase de peloteros es siempre un honor, porque son tipos que uno creció viendo, como Wilfredo Tovar y Hernán Pérez. Poder jugar contra ellos es increíble después de que los vimos por televisión”, recordó.
Por eso, cuando la directiva del combinado argentino tocó a su puerta y le pidió que hiciera el viaje de regreso a su país para el actual certamen internacional, el serpentinero no tuvo nada que pensar.
“Emigré a Argentina cuando tenía 16 años y tengo ya ocho viviendo allá”, reveló López. “Siempre he jugado allá en ese tiempo y gracias a Dios la gerencia me dio la oportunidad de venir para acá y ayudar al equipo”.

EXPERIENCIA ÚNICA
Además de coincidir en su admiración por los gestos de los jugadores venezolanos, Felipe Villasanti y Yaferson López también están de acuerdo en que la ventana de las Serie de las Américas únicamente ha traído cosas positivas para el béisbol argentino.
“En general el torneo tiene un nivel muy alto, muy bueno. Uno como pelotero sueña con jugar con gente como esta”, indicó Villasanti, de apenas 20 años de edad. “Jugar a su nivel y tener la oportunidad de enfrentarlos es algo hermoso para muchos de nosotros que somos amateur, que jugamos en Europa”, agregó.
Una oportunidad merecida para unos jugadores que, según cuenta López, no la han tenido fácil en un poco habitual sueño de ser pelotero en Argentina.
“Esos tipos son impresionantes. En mi caso yo vivo 100% del beisbol, pero ellos trabajan ocho horas al día, después de eso van al estadio, entregan todo y luego van al gimnasio a entrenar. Se acuestan a las 12-1 de la madrugada que llegan a su casa, son impresionantes”, dijo el lanzador sobre sus compañeros argentinos. “Son tipos que se fajan, todos. Tienen muchas carencias, porque a ellos en los viajes no se les paga nada, ellos se pagan sus cosas, en todos los torneos. Gracias a Dios aquí en la Serie de las Américas se hacen cargo de los pasajes y todo eso. Es difícil estar aquí, son tipos que se fajan mucho”, enfatizó.
Al final, a su manera, cada uno ha vivido sus pesares en el camino a esta segunda edición del actual campeonato. Pero lejos de haber lamentos, estos dos compañeros de selección se enfocan en los positivos de un camino que siempre intenta desembocar en un estadio de ligas mayores.
“Soy parte de Caribes, me tomaron en el draft en la última temporada y hay que salir a trabajar duro allá afuera, uno nunca sabe quién lo está viendo”, indicó López, que también podría aprovechar una oportunidad en la Liga Mayor de verano. “Tengo algo medio hablado con la gente de Samanes. El plan es seguir trabajando fuerte cada vez que me den la oportunidad de pitchar y Dios mediante conseguir algún contrato, ojalá con alguna organización en Estados Unidos”.

Para Felipe Villasanti, la meta va más allá de él. Se trata de que Argentina, como país, pueda seguir creciendo en el béisbol hasta erradicar por completo la creencia de que en las profundidades de Sudamérica no juegan con bate y pelota.
“Un torneo así, para nosotros los argentinos, es una gran vitrina, no solo para poder jugar en MLB o en el sistema, sino para poder hacerlo en la liga venezolana, colombiana, panameña, nicaragüense, de todos lados”, explicó. “Tengo 20 años, obvio sueño con llegar algún día a Grandes Ligas, es lo que más quiero, pero si no soy yo, lo que quiero es que algún chico argentino firme y llegue lo más lejos posible”.
EL DATO
En su apertura contra Venezuela el pasado viernes, Yaferson López trabajó apenas por espacio de una entrada y dos tercios, en la que recibió tres hits y cuatro carreras (dos limpias), al mismo tiempo en que regaló tres boletos y no ponchó a ningún rival para cargar con la derrota. “El nivel está muy bueno, bastante competitivo. La tabla está peleada todavía. Me gustaría poder jugar contra todos esos jugadores de gran nivel. Es increíble poder enfrentarlos y aprender de ellos también”, dijo.



