Valencia.- Carlos Sepúlveda nació en Monclova, México, hace 29 años, y vive entre las bases. Allí corre, se desliza y habita la mayor parte del tiempo desde el verano boreal 2025.
El toletero zurdo, quien fue contratado por Navegantes del Magallanes para la segunda mitad del Round Robin se convirtió en el primer campeón bate mexicano de Diablos Rojos de México en la reciente edición de la Liga Mexicana de Beisbol, con astronómico average de .395. Sin embargo, lo más surreal estuvo en su OBP: .503. Es decir, se embasó más de la mitad de las veces que viajó al plato (en 293 apariciones legales).
Para encontrar al bateador más próximo que haya registrado porcentaje de embasado igual o superior a .500 en aquel circuito, hay que retroceder a 2021, cuando el grandeliga Jon Singleton también dejó .503.
“Yo creo que el trabajo fue más mental que cualquier cosa”, dijo Carlos Sepúlveda a LVBP.com. “Trabajé más en mi confianza, en creer en mí mismo. Tuve a grandes compañeros en mi equipo y también un buen grupo de coaches”.
El coahuilense. , de 29 años de edad, logró el bicampeonato con Diablos Rojos, como compañero de los venezolanos Ramón Flores, Carlos Jesús Pérez y José Pirela, además de la leyenda dominicana Robinson Canó.
DE REGRESO
Para Carlos Sepúlveda, esta participación con el navío es su segunda en la LVBP. Antes, había reforzado a Leones del Caracas, en la 2021-2022, también en un todos contra todos.
“Creo que sirve haber tenido una experiencia anterior en la liga”, admitió. “Tengo un poco más de confianza para poder ejecutar mi juego. Ha sido una oportunidad tremenda para mí”.
El infielder vio acción en la Liga Arco Mexicana del Pacífico con Jaguares de Nayarit. Allí, compiló sólida línea ofensiva de .296/.418/.379 con 71 hits, entre ellos 13 dobles, dos jonrones y un jonrón, además de registrar 19 bases robadas. Al no tomarle ningún equipo en el Draft de postemporada, quedó disponible para aventurarse a cualquier otro circuito del Caribe.
Desde que arribó al Buque, no obstante, a pesar de su perfil natural para ser cabeza del lineup, ha sido utilizado como tercer madero en cada uno de sus primeros cinco juegos con el club,
“La verdad, no he tenido mucho tiempo de juego como tercer bate en mi carrera”, apuntó Carlos Sepulveda. “Siento que solo debo seguir mi juego, sin cambiar nada. Créanme que voy a dar el 100 % en cualquier lugar en el orden. Si intento cambiarlo, afectará mi forma de batear. Solo soy tercer bate en la primera vuelta del lineup. Así me concentro”.
RÁPIDA ADAPTACIÓN
El impacto del importado no se ha hecho esperar. En sus primeros cuatros encuentros con el Magallanes no sólo se embasó, como es frecuente, sino también conectó imparables. De hecho, dejó sólidos promedios de .412/.524/.471 con siete incogibles, cuatro anotadas y tres remolcadas en el lapso.
Y más allá de su aporte ofensivo, estabilizó el shortstop, una posición por la que han pasado a lo largo de la zafra Tucupita Marcano, Andrelton Simmons, José Gómez y Diego Velásquez.
“No creo ser alguien impresionante a la defensa, pero sí siento que tengo muy buena habilidad para sacar los outs de rutina”, comentó Carlos Sepúlveda. “Ese es mi enfoque, y para eso me preparo”.

EL DATO
Carlos Sepúlveda recibió 98 boletos y solo ponchó 77 veces entre el verano boreal y el invierno en México. Además, se combinó para robar 31 bases en 37 intentos.



