Caracas.- El camino de regreso nunca es una línea recta, y menos cuando el destino final es el Bronx. Para Oswaldo Cabrera, el campamento primaveral de 2026 ha sido una prueba de fuego que ha trascendido lo deportivo: Ha sido una batalla contra su propio cuerpo. Tras confirmarse que el veterano Randal Grichuk se ganó un puesto en el roster del Día Inaugural, el utility mirandino asumió con madurez su asignación al Scranton/Wilkes-Barre (Triple A), entendiendo que la sanación total es su prioridad absoluta.
“Es una bendición pertenecer a los Yanquis y jugar con peloteros de la talla de Aaron Judge, Paul Goldschmidt, Max Fried o Gerrit Cole”, señaló el mirandino el pasado sábado en una conversación con MLB Network: “Estoy viviendo el mejor momento de mi vida, ¿por qué habría de estar molesto?”.
Desde el complejo de los Bombarderos en Florida, Cabrera compartió su sentir sobre este nuevo capítulo: “Ya estoy a punto de terminar algunas cosas pequeñas. No puedes imaginar lo feliz que estaba el primer día que volví a ponerme el uniforme para trabajar con todo el grupo. Pasar todo ese tiempo sin estar en el terreno con mis compañeros me puso en la posición de disfrutar cada detalle”.
EL FACTOR VETERANÍA EN LOS YANQUIS
La decisión se hizo pública el sábado en Lakeland. El mánager Aaron Boone le otorgó el visto bueno a Randal Grichuk, un paleador de 34 años de edad que, a pesar de su incorporación tardía al Spring Training, demostró que su madero sigue vigente ante los lanzadores siniestros.
Aunque el historial de 212 cuadrangulares de Grichuk pesó en la balanza, la gerencia neoyorquina tiene un motivo de peso para el movimiento del criollo: Garantizar que su tobillo izquierdo recupere el cien por ciento de su capacidad.
“Oswaldo solo necesita jugar”, sentenció Boone al New York Post. “Me gusta mucho la mejoría que ha tenido el último mes, y aún más en la última semana. Ahora solo necesita acumular días. Obviamente, sabemos de lo que es capaz cuando está sano”.
LA BATALLA CONTRA LA LESIÓN
La sombra de la grave lesión sufrida en mayo de 2025 todavía dicta el ritmo de Oswaldo Cabrera. A pesar de mostrar destellos de su chispa habitual, la organización prefiere que sume turnos y kilómetros en las menores antes de encarar la exigencia de la Gran Carpa.
Oswaldo Cabrera explicó los detalles técnicos de su recuperación: “La movilidad es la parte más importante del tobillo, tratar de recuperar el funcionamiento y la fuerza en mi pierna izquierda, porque es mi apoyo cuando estoy bateando. Es necesario recuperar esa explosión al saltar, correr o deslizarme. El tobillo ya no me frena la mente, solo necesito que recupere la memoria del juego”.
Prior to today’s game, the Yankees made the following roster moves:
— New York Yankees (@Yankees) March 21, 2026
• Reassigned INF Paul DeJong and INF/OF Seth Brown to minor league camp.
• Optioned INF/OF Oswaldo Cabrera and INF Max Schuemann to Triple-A Scranton/Wilkes-Barre.
UNA BANCA BLINDADA
Con la salida de Oswaldo Cabrera hacia la sucursal Triple A, la banca de los “Bombarderos del Bronx” queda prácticamente definida con Amed Rosario, J.C. Escarra y Paul Goldschmidt. Es un grupo sólido, pero el venezolano sabe que la temporada es larga y las oportunidades en el Yankee Stadium siempre tocan a la puerta de quienes están listos.
“La semana pasada trabajamos en los deslizamientos; pienso que eso es lo último en lo que te esfuerzas mentalmente”, apuntó el utility. “Traté de ir lento en el primer encuentro, pero a partir del segundo me dejé llevar, sin pensarlo mucho”.
EL DATO
Oswaldo Cabrera era el último venezolano miembro del roster de 40 que permanecía en los entrenamientos de primavera de los Yanquis de Nueva York. En los movimientos recientes de la organización: El derecho Kervin Castro también fue enviado al Scranton/Wilkes-Barre, mientras que Jorbit Vivas fue canjeado a los Nacionales de Washington. Entre los invitados criollos, solo permanece en el equipo grande el receptor Miguel Palma, luego de que Ali Sánchez y Kenedy Corona fueran reasignados al campamento de Ligas Menores.
EN CIFRAS
Oswaldo Cabrera exhibía promedio de .243 (107-26), con cuatro dobles, un jonrón y 11 remolcadas, en 34 encuentros, antes de lesionarse en mayo de 2025. En los juegos de exhibición de la Liga la Toronja, ligaba para de .200 (15-3) en ocho desafíos, previo al movimiento que le envío a la filial de los Yanquis de Nueva York al Scranton/Wilkes-Barre (Triple A).



