Caracas.- Maikel García finalmente confió en sí mismo: Se dio cuenta del potencial que le había costado asimilar camino a 2025. En su año de consolidación como grandeliga, encontró el momento en el que las piezas encajaron. Se trata de uno de los procesos más intensos y gratificantes que un atleta puede atravesar: Una transición en la que se “desaprende” la inseguridad para dar paso al talento que siempre estuvo allí.
Ahora, García encara el 2026 plenamente consciente de su capacidad. No solo guio a Venezuela al título del Clásico Mundial de Beisbol —un hecho sin precedentes en la historia del deporte nacional—, sino que se erigió como el Jugador Más Valioso del torneo organizado por Major League Baseball.
“No se suponía que estuviera aquí, pero el mánager Omar López me eligió y pude hacer mi trabajo”, señaló el sabanero mientras exhibía el trofeo de MVP.
Tras un inicio incierto, en el que se ponchó en sus primeros tres turnos contra Israel y vio su promedio caer a .143 (7-1), García descifró el pitcheo rival. En sus siguientes 19 veces al bate ligó para .474 (9 hits), con un jonrón, dos dobles, tres anotadas, cuatro empujadas, dos robos y un boleto.
“Maikel es un gran jugador. Me recuerda a Yordan Álvarez cuando jugaba en Clase A; tenía un don divino”, destacó el estratega Omar López. “Sabe manejar todo lo que sucede en el juego. Es un mánager en el campo y lo mejor de él es su sangre fría: Puede haber 70.000 aficionados y su mente sigue funcionando. Esa habilidad innata mejorará cada vez más. Por eso va a llegar a ser un grande”.
Hace un par de años, tras el título de los Tiburones de La Guaira que rompió la sequía de 38 años, el piloto Oswaldo Guillén fue visionario en declaraciones para BeisbolPlay: “El mejor pelotero de Venezuela, con el respeto de Ronald Acuña Jr., es Maikel. Nadie se imagina… Es más, ni él mismo se cree lo bueno que es”.
Maikel García recordó aquellas palabras de “Ozzie” tras el histórico triunfo contra Estados Unidos en el loanDepot Park de Miami, victoria que además refrendó el boleto de Venezuela a los Juegos Olímpicos de 2028.
“No creí en mi talento hasta 2025. Lo logrado el año pasado me dio a entender el pelotero que soy. Ozzie Guillén lo dijo y yo no lo entendía. El Juego de Estrellas y el Guante de Oro me confirmaron que pertenezco a las Grandes Ligas”, apuntó el infielder. “Todo puede cambiar en un año. Tuve un 2024 difícil, siendo el peor bateador de las Mayores”.
En 2024, Maikel García registró el OPS (.614) y el WAR (1.2) más bajos entre los toleteros con al menos 500 turnos (575). No obstante, en 2025 su OPS saltó a .800 —solo superado por José Ramírez (.863) entre los antesalistas de la Gran Carpa— y alcanzó un WAR de 5.8, igualando al dominicano según Baseball-Reference.
“Incluso recibí votos para el MVP de la Liga Americana. Sabía que podía dar más”, agregó.
Debido a ese salto de calidad, los Reales de Kansas City aseguraron su futuro en diciembre con un contrato de cinco años y 57,5 millones de dólares, que incluye una opción para 2031.
Al reflexionar sobre su recorrido, Maikel García hizo un símil con la selección: “Demostramos que sabemos jugar beisbol. No éramos favoritos, estábamos quintos en el ranking, pero no importó. Nos preparamos en West Palm Beach y ejecutamos durante el torneo”.
“Nunca imaginé ser el MVP del Clásico Mundial. Usaré esto como motivación para las Grandes Ligas”.
El fracaso dejó de ser una sentencia sobre su identidad y pasó a ser simplemente una referencia: Algo que ajustar para la próxima vez.
EL DATO
Para Maikel García, representar al país es la cumbre de su carrera hasta ahora: “Se siente diferente. Aprendí mucho de los técnicos y mis compañeros. Voy a aplicar todas esas enseñanzas en las Grandes Ligas”.



