Valencia.- Antonio Piñero y Romer Cuadrado son siameses del beisbol. Donde está uno, verá al otro. Y allí donde van, comparten corazón.
Se conocieron durante la adolescencia haciendo castings para hacerse peloteros. Ambos firmaron con equipos de Grandes Ligas. Luego afianzaron su amistad al coincidir hace cuatro años en la selección venezolana ganadora del Mundial Sub23 sobre territorio mexicano.
Los dos fueron reclutados por los Leones del Caracas y cambiados a los Navegantes del Magallanes como parte de la misma operación, para luego recalar en Caribes de Anzoátegui, donde, como primerizos en finales de la pelota nacional, intentan ser campeones de la LVBP. El deporte insiste en cruzar y entrecruzar al monaguense y al carabobeño.
“En México fueron casi dos semanas de convivencia y el beisbol y el destino nos fueron llevando juntos”, comentó el jardinero Romer Cuadrado a la televisora IVC Networks. “Era tremenda la comunicación como compañeros”, complementó el infielder Piñero. “Recuerdo las reuniones que hacíamos después de los juegos en las habitaciones y las comidas para las cuales incluíamos a algunos familiares míos que nos acompañaron. En ese compartir hablábamos sobre los juegos, de lo que nos venía luego; y nos visualizábamos como campeones”.

Y LO FUERON EN AQUEL AÑO 2021
A los pocos días, Romer Cuadrado, maturinense de 29 años de edad, y Antonio Piñero, bejumense de 27, se entrelazaron de nuevo en los Leones del Caracas, versión 2021-2022. Cuadrado intentaba escalar en los Dodgers de Los Ángeles y Piñero en los Cerveceros de Milwaukee. Y los dos querían ascender como caraquistas, hasta que el 17 de febrero de 2022 los transfirieron al Magallanes por el infielder Gabriel Noriega, el utility Juan Infante y el relevista Luis Rico.
DE BLASINI PARA BLASINI
“No nos sorprendió que nos cambiaran a los dos a Magallanes porque, gracias a Dios, hicimos tremendo trabajo en el mundial y el gerente que armó ese equipo fue Luis Blasini, quien a su vez era ejecutivo en Magallanes”, contó Cuadrado. “Su exigencia para soltarle a Gabriel Noriega al Caracas era recibirnos a nosotros dos. Allá no pudimos compartir mucho por temas de visado de Piñero, pero ahora estamos en Caribes, juntos nuevamente”.
Antonio Piñero no pudo disputar un solo juego con Magallanes y al cabo de poco tiempo lo dejaron libre. Eso para nada ensombrece el ánimo al afable torpedero carabobeño de 27 almanaques. “Gracias a Dios estamos aquí, unidos, trabajando duro por nuestro equipo”.

LA EMIGRACIÓN A ORIENTE
Antonio Piñero fue el primero en llegar a Caribes. “Magallanes lo dejó libre en septiembre de 2023. Por ese entonces trabajaba con nosotros Rafael Yánez, quien fue determinante en su contratación”, puntualiza el gerente deportivo de Caribes, Otto Padrón. Lo buscaron para mejorar la defensa. Al principio era suplente, pero se apoderó de las paradas cortas y, además de depurar el fildeo de un club tradicionalmente errático con el guante, vivió su primera campaña completa sobre .300 de promedio en cualquier circuito al que haya asistido. Piñero le agradece al exbigleaguer Eddy Díaz su progreso con el madero porque, como instructor de Líderes de Miranda en la Liga Mayor de Beisbol Profesional, le sugirió ir más directo con el swing en busca de la esférica y olvidarse del launch angle al cual se rinde culto en MLB.
Después se le unió Romer Cuadrado. Magallanes lo canjeó junto con el serpentinero Leonel Sequera por el infielder grandeliga Diego Castillo. En Puerto La Cruz ha mandado 17 pelotas sobre la cerca, con .841 de OPS; y sonó incogibles en sus 13 desafíos de Round Robin. “Cuadrado va a ser un componente esencial del medio de nuestro lineup”, decía en 2024 Magglio Ordóñez Jr., miembro de la gerencia oriental.
Tanto uno como el otro resultaron necesarios para el avance de Anzoátegui a la final luego de tres eliminaciones sucesivas en etapa regular. Y experimentan la dicha de llegar a estas alturas que, para ambos, era dimensión desconocida.

EL RECUERDO DE WIKELMAN
“El primer día que nos vimos en Puerto La Cruz para la final le recordaba a Piñero que de este lado tenemos a dos campeones mundiales y de aquel (refiriéndose a Magallanes) también tenían a uno que debió marcharse, que es el chin Carlos Rodríguez; y también a otro, el pitcher que nos dio ese título del mundo: Wikelman Ramírez, que en paz descanse”, mencionó Cuadrado. “En esta final se nos viene él a la mente porque fue fundamental para ese título en México. Nos duele que no pueda estar con nosotros, pero seguro estará contento de vernos aquí y lo recordamos con mucho cariño”. Ramírez fue asesinado el 10 de noviembre de 2025 en Guacara, estado Carabobo por antisociales para robarle una motocicleta. Tenía 25 años de edad.
“Nos hubiera encantado tenerlos a ellos acá jugando en contra y tanto la final del mundial sub23 como la del beisbol profesional venezolano han sido muy interesantes, aunque esta tiene mayor categoría por la experiencia que hay aquí, por los peloteros de Grandes Ligas presentes acá”, acotó Piñero. “Y yo no pierdo la esperanza de llegar algún día a las Grandes Ligas y ganarme un Guante de Oro”.




