Valencia.- El 1° de diciembre de 2023 Wilmer De Jesús Flores asistió al Estadio José Bernardo Pérez para firmar con Navegantes del Magallanes y ver el debut de su hermano, Wilmer Alejandro, con la organización. Ese día ambos compartieron más que la sangre que corre por sus venas.
En aquel momento, el infielder Wilmer Alejandro venía de su mejor temporada en las Grandes Ligas, con los Gigantes de San Francisco. Mientras que el lanzador Wilmer De Jesús, protegido en el roster de 40 de los Tigres de Detroit, finalizó el año como el prospecto número 95 de todo el beisbol, de acuerdo con MLB Pipeline.
Desde entonces, ningún otro pitcher venezolano ha terminado entre las 100 mayores promesas del citado ranking.
“Sigo siendo la misma persona, pero como jugador estoy tratando de acercarme un poco más al rendimiento que tenía para ese momento”, dijo Wilmer De Jesús Flores a LVBP.com. “Creo que estoy en buen camino para lograrlo”.
El derecho, de 25 años de edad en el presente, tuvo un intempestivo freno en su meteórico ascenso en las Ligas Menores a partir de 2024. Una inflamación en la articulación acromioclavicular fue la principal causa.
Una lesión de ese tipo afecta directamente la estabilidad superior del hombro, comprometiendo la mecánica de lanzamiento, el control y la velocidad en los envíos de un pitcher.
“Siempre sentía un choque en los huesos que no me permitía lanzar con comodidad ni confianza”, relató Wilmer De Jesús Flores. “Fue un proceso muy difícil, con muchos altibajos. Tuve muchas recaídas de la misma lesión hasta que, finalmente, se tomó la decisión de someterme a una cirugía”.
EL PROCESO
En principio, el diestro hizo la transición de abridor a relevista para aquel 2024 en el que los problemas físicos comenzaron a agudizarse. Registró 20 apariciones entre Doble A y Triple A y tuvo varias pasantías en la lista de lesionados, hasta que pasó por el bisturí.
“Intenté regresar en 2025 (tuvo 5 apariciones en Clase A), pero la realidad es que no lanzaba al 100 % en un partido desde 2024”, admitió Wilmer De Jesús Flores, quien se estrenó con Magallanes en el Día Inaugural de la Mastercard LVBP. “Por fin puedo decir que me siento sano”.
El carabobeño ascendió al montículo para el inicio del sexto inning en el duelo del lunes, contra Tiburones de La Guaira, en Valencia. Retiró en fila a Simón Muzziotti, al grandeliga Jorge Barrosa (a quien ponchó) y al también bigleaguer Rafael Marchán, antes de permitir un sencillo a Javier Rivas y dar boleto a Franklin Barreto, para dejar el montículo en el séptimo capítulo con dos corredores en herencia (de los cuales anotó uno).
“Estábamos locos por verlo. Tiene tremendo brazo”, reconoció el mánager Yadier Molina. “Lo visualizo ayudándonos en cualquier momento entre el cuarto y sexto inning. Puede ser quien venga luego de los abridores y nos dé esas dos entradas adicionales”.
El novato, quien con su recta de cuatro costuras osciló consistentemente entre las 95 y 97 millas por hora en su estreno con el Buque, está dispuesto a tomar el reto.
“No tengo ningún problema en asumir ese rol. Ya el staff habló conmigo y sé que la función puede variar. Este es un equipo con mucha competencia, donde en cualquier momento uno puede ir al octavo inning o, incluso, cerrar el juego”, comentó Wilmer De Jesús Flores. “Pero estoy bien en venir después del abridor”.

LAS HERRAMIENTAS DE WILMER DE JESÚS FLORES
El valenciano suele mezclar su potente recta con la curva y el slider, casi a partes iguales.
“Combino los tres lanzamientos casi en la misma proporción, porque creo que eso impide que los bateadores tengan una lectura concreta de lo que voy a hacer”, explicó Wilmer De Jesús Flores, quien también cuenta con la recta cortada en su repertorio. “Creo que no busco nada distinto a la mayoría de los pitchers: solo intento lanzar strikes”.
El lanzallamas, quien estuvo los meses previos a la pretemporada de Magallanes preparándose físicamente en la Academia Aurum, con el fisioterapeuta Tony García, despierta entusiasmo entre los miembros del staff de la escuadra.
“No había tenido la oportunidad de verlo lanzar en juegos, hasta ahora. Me gusta su stuff”, valoró el coach de bullpen Miguel Socolovich. “Siempre ha sido un brazo potente. Lo que tenemos que buscar es que se mantenga saludable”.
¿REENCUENTRO FAMILIAR?
La presencia de Wilmer De Jesús Flores en el navío invita a pensar en el escenario de que, por primera vez, comparta con su hermano Wilmer Alejandro en el mismo equipo.
“Hay posibilidad, porque él tiene ganas de venir a jugar. Él vive y tiene a su familia en Estados Unidos, así que depende más de una decisión familiar”, mencionó. “Pero esperamos respuesta más hacia mediados de noviembre”.
Incluso, puede que la reunión familiar sea aún mayor. Saúl García, quien es primo de los hermanos Flores y debutó con Navegantes la campaña pasada, ya comenzó su preparación con la escuadra para la presente contienda.
“Ya ellos pasaron por acá”, apuntó Wilmer De Jesús Flores. “Llegó mi turno”.

EL DATO
Wilmer De Jesús Flores fue descubierto por Detroit durante la pandemia, luego que ninguna organización le firmara al profesional en Venezuela. Viajó a Estados Unidos para vivir con su hermano Wilmer Alejandro, mientras estudiaba y lanzaba en el sistema universitario en Arizona. Resultó electo en el Draft Colegial de 2020. Tiene una relación de por vida de 10,6 ponches y 3,3 boletos por cada nueve entradas en las Ligas Menores, aunque es agente libre desde 2025.



