Caracas.- Romer Cuadrado, jardinero de esquina, bateador designado e inicialista, es uno de los puntales ofensivos de Caribes de Anzoátegui. Desde el inicio de las prácticas de temporada, ha trabajado fuerte para conseguir el tono adecuado y estar listo para el Play Ball inaugural de la Mastercard LVBP 2026-2027.
Antes de comenzar una práctica y previo a entrenarse bajo el candente sol portocruzano, Cuadrado tuvo oportunidad de conversar con los representantes de los medios acreditados.
VOLVER A LA FIESTA DE ENERO
Si algún anhelo – ya convertido en objetivo – ha rondado en las sesiones realizadas en el Estadio Alfonso ‘Chico’ Carrasquel, es el compromiso de volver a batallar para estar presente en la postemporada y poner todo el esfuerzo para regresar a la Serie Final. Esta vez con un desenlace favorable.
Romer Cuadrado es uno de los más entusiastas en este sentido.
“En mi opinión, la versión que esta temporada presentará Caribes, corresponde a un equipo mejor que el del pasado torneo. La gerencia realizó cambios que considero pueden borrar algunas carencias que tuvimos en el campeonato anterior. Se ha trabajado para volver a la fiesta de enero y avanzar hasta la Serie Final. En nuestras mentes está la idea de darle la alegría de un título a la noble fanaticada de nuestra Tribu”, expresó Romer Cuadrado con optimismo y convicción.
COMPETENCIA SANA
Uno de los puntos fuertes que se avizoran en la versión 2026-2027 de Caribes, son sus jardineros. Talento, defensiva, poder y solvente bateo, sobresalen como los ingredientes que presenta el quinteto integrado por: Gabriel González, Herlis Rodríguez – inamovible en el jardín central -, Diego Infante, Robert Pérez Jr. y Romer Cuadrado, amén de los utilitarios Carlos Mendoza y Hernán Pérez. Todo un reto para la mente estratégica del mánager Asdrúbal Cabrera, al momento de organizar su alineación y distribuir responsabilidades.
“Reconozco que se plantea una competencia fuerte, pero muy sana. Este tipo de desafío nos ayuda a mejorar a todos los involucrados. Esta liga se caracteriza por el bateo y ese factor obliga al pelotero a no descuidarse y a mejorar a diario. Eso sí, hay que mantener el hambre todo el tiempo, pues ello te da la fuerza para mantenerte en la alineación”, razonó Romer Cuadrado con la sabiduría que concede la experiencia.

ORGULLO CARIBE
Ya hacia el final de sus declaraciones, Romer Cuadrado habla sobre el ambiente de La Tribu.
“Desde que llegué a los entrenamientos, he tratado de entrar en ritmo. En mi casa hice ejercicios de preparación, pero no es lo mismo que practicar en el propio terreno. Diariamente he trabajado para buscar y encontrar mi ritmo, el que el equipo necesita”, destacó Romer Cuadrado.
El recio bateador derecho añadió: “El nombre de Caribes en el pecho del uniforme, es un orgullo. Y aunque haya competencia sana en las diferentes posiciones, todos remamos hacia la misma dirección. Con mentalidad ganadora y unión fraterna. Esas fueron parte de las razones de nuestra gran campaña anterior y en los entrenamientos hemos demostrado que la llama sigue intacta”.
Romer Cuadrado también fue enfático en sus metas personales: “En lo que a mí respecta, mi plan es sencillo: mantener mi nivel de bateo, empujar carreras y sumar jonrones. Jugaré donde me lo pida el mánager y desde allí daré mi aporte para hacer campeón a Caribes”.
EL DATO
Romer Cuadrado se apresta a comenzar su séptima campaña en la LVBP. Su andadura se inició en 2020 con Leones del Caracas, dos años más tarde pasaría a Navegantes del Magallanes y en 2024 llegaría a Caribes de Anzoátegui, para convertirse en uno de los referentes del club. El pasado torneo dejó una línea de bateo de .281/.364/.474 con OPS de .838 puntos, 23 remolcadas, 10 dobles, un triple y siete jonrones, a lo largo de 50 juegos. Con 29 años de edad, este nativo de Maturín, Monagas, visualiza cumplir otra actuación de similares características.



