Valencia.- José Gómez se reportó al Magallanes desde el primer día de la pretemporada y durante la última semana se mostró como uno de los peloteros más entusiastas en el campamento de los Navegantes.
“Muy contento de estar de regreso y reencontrarme con tantos compañeros tras el logro de la temporada pasada. El secreto para mí fue mantenerme listo durante todo el año, esperando la oportunidad y estando siempre a disposición del mánager”, destacó José Gómez.
El versátil pelotero entendió a la perfección su rol clave en la profundidad del equipo, por lo que hace énfasis en su preparación física y en ejercitar la flexibilidad defensiva que le permite cubrir cualquier posición que necesite el piloto Yadier Molina.
“Su valor para el equipo es incalculable”, resaltó Federico Rojas, gerente deportivo del club valenciano. “Bastaría ver el roster del inicio de la campaña anterior y cómo terminamos. Es muy importante contar con la profundidad que brindan peloteros como José”.
En las últimas tres zafras, José Gómez sumó 106 partidos. Durante ese lapso, Renato Núñez (131) y Carlos Rodríguez (114) son los otros que superan la centena de desafíos en la Nave. Pero a diferencia de sus cofrades en la reducida lista, Gómez no es titular.
José Gómez estableció el año pasado una marca personal con 43 juegos y terminó apareciendo como regular del campocorto en cinco de los primeros nueve cotejos del Magallanes en el Round Robin, antes de la llegada del mexicano Carlos Sepúlveda.
Luego volvió a asumir ese papel en el quinto compromiso de la Gran Final y más tarde, en cuatro de los ocho partidos de la Serie de las Américas, torneo en el que Magallanes cerró su enorme remontada para ganarlo todo.
“Contar con esa polivalencia es fundamental para el grupo. Le facilita las cosas a Yadier Molina a la hora de hacer una sustitución defensiva o enviar un bateador emergente en los tramos finales del encuentro. Saber que en el dugout hay peloteros capacitados para cubrir los jardines o distintas posiciones del cuadro le da un respaldo enorme a la plantilla, y eso fue determinante para conquistar el campeonato”.
Desde que llegó al Magallanes, vía cambio desde Tiburones de La Guaira en febrero de 2018, José Gómez suma 32 encuentros en segunda base, 45 en el campocorto, 50 en tercera, dos en el left field y uno en la inicial.

EL VALOR AGREGADO DE JOSÉ GÓMEZ
José Gómez llega al estadio tan temprano como cualquiera. Se entrena a la par del resto. Batea y fildea. Pero es muy probable que no esté en la alineación. Es probable que ni siquiera vea acción o que tenga que consumir un turno en el último tercio de un juego cerrado, contra los mejores relevistas del rival.
Desde las tribunas esas particularidades pasan inadvertidas. Pero se trata de un rol complejo por el ajuste mental cuando no se sabe con certeza si tu nombre estará en la alineación diaria o en qué posición te tocará jugar.
“Es un aspecto que he aprendido a madurar con los años”, zanjó el caraqueño, de 29 años de edad. “Requiere una concentración máxima. Con el tiempo entendí que cuando estás bien preparado en lo físico y en lo mental, las cosas fluyen sobre el terreno. Mantengo el enfoque, aunque no esté en el lineup titular, porque sé que en cualquier entrada puedo ingresar a ayudar al equipo a conseguir una victoria”.
José Gómez guarda en su locker varios guantes y los cambia con una facilidad pasmosa durante la práctica. La escena ilustra una tendencia dominante en las Grandes Ligas: La consagración del “súper comodín”. De hecho, a partir de 2022 se entrega el premio Guante de Oro para los utilitys.
En el mejor beisbol del mundo, los “José Gómez” permiten a los equipos mantener un bullpen amplio (con 12 o más lanzadores) al ocupar un espacio reducido en la banca mientras cubren múltiples posiciones del cuadro y los jardines.
Durante el invierno es todavía más importante por la volatilidad de los rosters. Así que no es extraño contar con varios peloteros de ese perfil. Magallanes tiene en sus filas a Luis Sardiñas y Tucupita Marcano, así como los recién llegados Thairo Estrada y Breyvic Valera, Jugador Más Valioso de la contienda 2016-2017.
Renato Núñez ha mejorado su movilidad por si le llegan a necesitar en el outfield, como ocurrió en la Gran Final. Mientras que Federico Rojas le extendió una invitación al polifacético Edwin García a los entrenamientos. Nunca sobran los “multiposición”.
“Tengo alrededor de cinco guantes. Tres para el infield con medidas distintas, según juegue en tercera base, campocorto o segunda; uno más pequeño que utilizo para las prácticas diarias y el de los jardines, por si surge la necesidad de salir al outfield”.
Una vez que tiene algún indicio sobre cómo podría ser usado, echa mano de sus instrumentos de trabajo.
“Depende de la alineación. Si publican el lineup temprano, entreno con el guante de la posición en la que me toca jugar ese día. Si no voy a estar en la alineación o tengo un par de días sin ver acción en tercera o segunda base, me muevo por todo el cuadro durante las prácticas para no perder el ritmo ni la agilidad en los pies”, abundó. “Mi meta es estar preparado para dar lo mejor de mí cada vez que el equipo lo requiera”.

NO SOLO SE TRATA DE CAMBIAR DE GUANTE
José Gómez quizás puede hacer ver que es divertido cambiar de posición. Pero sus habilidades camaleónicas son muy exigentes. No es igual encarar una jugada de dobleplay como campocorto que ubicado en la segunda base.
“El trabajo diario en las prácticas lo simplifica todo. Entrenar constantemente los giros y los desplazamientos en cada posición te permite anticipar las situaciones del juego. Cuando la jugada se presenta en pleno partido, la ejecutas con mayor naturalidad. Todo es cuestión de constancia: Trabajar fuerte cada día para dominar cualquier situación de juego al cien por cien”.
Si dependiera de él, José Gómez se ubicaría invariablemente en las paradas cortas.
“El short siempre será mi posición natural, con la que firmé al profesional y la que he jugado desde niño. Me gusta el shortstop porque te exige ser un líder en el terreno, formando esa columna vertebral con el receptor, el camarero y el jardinero central. La tercera base también la siento muy cómoda tras haber jugado bastante allí en los últimos años, y la segunda es un poco más tranquila por la distancia del tiro a primera. Pero estar en el campocorto e involucrarme en todas las jugadas es lo que más disfruto”.
EXCELENTES CONDICIONES FÍSICAS
En las últimas campañas se ha notado un salto cualitativo en la condición física de José Gómez, que ha hecho especial énfasis en no descuidarse durante el receso entre temporadas de la LVBP.
“En los últimos cinco o seis años he asumido la preparación física con máxima rigurosidad. Entendí que todo parte de la nutrición y el descanso. Trabajo en sintonía durante todo el año con Richard Pérez, preparador físico del Magallanes, quien me diseña los planes de entrenamiento. En Caracas mantengo mi rutina en el gimnasio y me asesoro con especialistas en nutrición para cuidar el peso, ganar masa muscular y mantener intactas las habilidades sobre el terreno”.

UN BATE DE CUIDADO
José Gómez no es un out sencillo y eso le otorga mayor valor. En partes de cinco zafras en la LVBP, con Tiburones de La Guaira y Navegantes del Magallanes exhibe una línea ofensiva vitalicia de .285/.325/.388 (309-88), 12 dobles, un triple, seis jonrones, 35 remolcadas y .713 de OPS.
Con el uniforme de los filibusteros –entre 2022 y 2025- sus promedios mejoran a .308/.348/.423 y .771 de OPS. En ese período su average de .308 (253-78) es el sexto mejor de la Nave entre los toleteros con al menos 250 turnos, de acuerdo con PelotaBinaria.



